Redacción
Sinaloa.-A casi dos décadas del asesinato de Valentín Elizalde, su madre Camila Valencia entró por primera vez a la recámara del cantante, un emotivo momento que reavivó los planes de la familia para abrir un museo y lanzar música inédita del “Gallo de Oro”. Durante una reunión familiar en Guasave, Sinaloa, previa al inicio de una gira de la dinastía Elizalde, la señora Valencia rompió en llanto al reencontrarse con la ropa, sombreros y objetos personales de su hijo que se han mantenido intactos desde su sepelio. Ante los cuestionamientos de los medios sobre el material oculto del artista, la madre confirmó que conservan pertenencias e insinuó la existencia de grabaciones nunca antes publicadas que esperan poder liberar próximamente.
Este encuentro se dio en la cripta donde descansan los restos del intérprete de “Cómo me duele” y de su padre, Everardo Elizalde, sitio en el que se realizó una misa y una convivencia donde Jesús y Francisco Elizalde cantaron junto a los seguidores del músico. En el lugar, Camila Valencia agradeció las constantes muestras de afecto del público, mencionando que personas de toda la República visitan el rancho familiar e incluso pasan autos por la noche con la música de Valentín a todo volumen, algo que la llena de orgullo y mantiene vivo su recuerdo rumbo al próximo aniversario luctuoso del artista, quien fue asesinado el 25 de noviembre de 2006.
Por otra parte, la reunión en Guasave también evidenció que las rupturas dentro de la familia continúan vigentes, ya que de las hijas del cantante solo se presentó Valentina, notándose la ausencia de Gabriela y Valeria. Al respecto, la abuela evitó profundizar en una reconciliación y declaró de forma contundente que en el evento estaban unidos los que querían estar. Cabe recordar que Valentín Elizalde nació el 1 de febrero de 1979 en Sonora, era licenciado en Derecho y debutó formalmente en la música en 1998, consolidando una exitosa trayectoria que terminó trágicamente cuando su camioneta fue interceptada por un grupo armado tras una presentación en Reynosa, Tamaulipas, un atentado donde murieron él, su chofer y su representante, quedando su primo Fausto “Tano” Elizalde como el único sobreviviente.
