Vira China hacia motores de combustión tras caída en ventas de eléctricos

Redacción

El gigante automotriz chino prepara una ofensiva de modelos con motor de combustión —principalmente de autonomía extendida— ante el freno global en la demanda de vehículos totalmente eléctricos, un viraje que contrasta con la imagen del país como líder indiscutible en movilidad a baterías.

El eléctrico de autonomía extendida, cada vez más popular en China, se mueve con propulsión eléctrica, pero recarga su batería mediante un motor de combustión que opera en su rango óptimo, lo que permite reducir emisiones y elevar considerablemente la autonomía. Este esquema se convirtió en 2024 en la tecnología con mayor crecimiento en ventas dentro del mercado chino.

El giro responde a una caída abrupta en la demanda mundial de eléctricos, cuyos altos costos de desarrollo y precios finales han llevado a varias marcas a moderar sus planes de electrificación. En Europa, las ventas de eléctricos se desplomaron al 15.2% en el primer trimestre de 2025, el nivel más bajo en cinco años. Las firmas chinas, que antes impulsaron la transición eléctrica global, también ajustan su estrategia para no perder competitividad.

Modelos como el recién presentado Omoda 7 y el Leapmotor B10 incorporarán versiones enchufables de autonomía extendida. Xpeng sumará al G6 un sistema EREV basado en un motor 1.5 litros de 147 caballos que alimenta una batería de 55.8 kWh, acoplada a un motor eléctrico trasero de 218 kW. La firma AVTR pretende desembarcar en Europa con variantes de hasta 310 caballos bajo este mismo esquema técnico.

Incluso fabricantes originalmente 100% eléctricos han comenzado a diversificar. BYD añadió versiones híbridas enchufables, mientras que MG duplicó sus ventas en España durante el primer cuatrimestre de 2025, aunque sus eléctricos cayeron a menos de la mitad. En septiembre, las marcas chinas superaron por primera vez en ventas totales a las coreanas en el mercado europeo.

Con información de: Soy Motor