Adultos mayores activos redefinen el consumo global

Redacción

El envejecimiento poblacional dejó de ser solo un cambio demográfico y se convirtió en un motor económico que ya reconfigura mercados, servicios y hábitos de consumo a escala global.

Los llamados “active seniors” —adultos mayores con formación académica, habilidades digitales y capacidad de gasto— rompen con la imagen tradicional de la vejez. Se mantienen activos, viajan, continúan su formación y participan en distintos ámbitos productivos, lo que los posiciona como un segmento clave para la economía.

Su peso es cada vez más evidente. En las principales economías desarrolladas, las personas mayores de 50 años concentran cerca del 50% del consumo, una proporción que seguirá en aumento en las próximas décadas. Este crecimiento no solo responde al aumento en la esperanza de vida, sino también a un mayor poder adquisitivo y participación económica.

El fenómeno es especialmente visible en países como Japón, donde más del 29% de la población tiene 65 años o más. Ahí, el envejecimiento ha impulsado el desarrollo de tecnologías como la inteligencia artificial y la robótica enfocadas en el cuidado y la autonomía de las personas mayores.

En paralelo, Europa y Asia oriental avanzan hacia sociedades superenvejecidas, con proyecciones que apuntan a que un tercio de su población superará los 60 años hacia 2050. Este escenario fortalece el papel de la llamada economía plateada.

Sectores como el turismo, la educación continua y la tecnología ya ajustan su oferta. Las empresas desarrollan productos accesibles, experiencias personalizadas y programas formativos dirigidos a este grupo, que demanda servicios adaptados a sus necesidades y estilo de vida.