Redacción
La eventual salida de los Bears del estado de Illinois no solo cambiaría la geografía de la NFL, sino también la identidad de una de las franquicias más emblemáticas del deporte estadounidense.
A medida que toma fuerza el proyecto para trasladar al equipo a Hammond, Indiana, han comenzado a surgir voces locales que exigen que la organización renuncie al nombre de Chicago si abandona de manera definitiva su sede histórica.
Aunque la franquicia mantiene de forma oficial su denominación centenaria, en Indiana cobra impulso la propuesta de que el plantel adopte el nombre del estado que albergase su nueva casa, posicionando la marca de los Indiana Bears sobre la mesa.
De Chicago Bears a Indiana Bears: el reclamo de identidad
El trasfondo de la controversia responde a años de infructuosas negociaciones para edificar un nuevo estadio en territorio ilinoisiano. Ante el estancamiento de los acuerdos, la directiva eligió el pasado mes de junio avanzar en el desarrollo de un complejo deportivo en Hammond, ciudad limítrofe con el estado de Illinois pero perteneciente a Indiana.
Analistas locales como Nick Cottongim han reavivado la discusión al señalar que la denominación “Chicago” debería desaparecer en caso de concretarse la mudanza. Entre las alternativas sugeridas por sectores locales figura incluso el nombre de Hammond Hoosiers, en un intento por hacer que el equipo represente de manera integral a la comunidad que financiaría y acogería su nueva infraestructura.
Por ahora, la directiva de los Bears continúa desahogando las etapas administrativas del proyecto sin pronunciarse de forma oficial sobre una modificación en su marca corporativa o deportiva, en un proceso que mantendrá en vilo a la afición del futbol americano en la región.
Con información de Record.
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