Redacción
La locura por el Mundial 2026 ha alcanzado un nuevo y polémico límite. Una entrada para el cruce de cuartos de final entre las selecciones de Inglaterra y Noruega ha sido puesta a la venta por la astronómica cifra de ocho millones de dólares, que representa una cifra superior a los 139 millones de pesos; dentro de la mismísima plataforma oficial de reventa de la FIFA.
El encuentro que está programado para este sábado por la noche en Miami, tiene las localidades completamente agotadas en taquilla regular. Ante la enorme expectativa y la alta demanda, el mercado oficial de reventa controlado por el organismo rector del fútbol se ha inundado de boletos con precios desorbitados por parte de usuarios que buscan hacer el negocio del año.
El contraste es drástico para los aficionados británicos que adquirieron sus accesos en la venta inicial, quienes pagaron tarifas originales de entre 510 y 1,080 libras esterlinas.
El costo de los boletos para este certamen —organizado de forma conjunta por Estados Unidos, México y Canadá— ya venía arrastrando una fuerte polémica debido a que miles de seguidores se han visto financieramente imposibilitados para acompañar a sus equipos. Sin embargo, la reventa oficial ha encendido las alarmas de las asociaciones de aficionados.
Además del descontento por las cifras, se ha señalado el beneficio económico que la propia federación internacional obtiene de este fenómeno, ya que la FIFA cobra una comisión del 15 % al vendedor al concretarse la transacción dentro de su portal.
La Asociación de Aficionados al Fútbol (Football Supporters’ Association) alzó la voz de manera enérgica contra la gestión del boletaje a través de un duro comunicado:
“La FIFA ha diseñado deliberadamente un sistema de intercambio en línea que permite vender entradas a precios enormemente inflados, quedándose el organismo rector del fútbol mundial con el 15 % del dinero tanto del comprador como del vendedor”.
Con información de standar.co.uk
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