Caminar tras las comidas reduce efectivamente el azúcar en la sangre

Redacción

Ciudad de México.-Iniciar una caminata ligera dentro de los primeros 30 minutos posteriores a la ingesta de alimentos resulta ser el método más eficiente para evitar elevaciones bruscas de azúcar en el torrente sanguíneo, de acuerdo con las guías clínicas internacionales publicadas por la Asociación Americana de Diabetes (ADA), la Federación Internacional de Diabetes (FID) y la Organización Mundial de la Salud (OMS). Durante este lapso, en el que la glucosa suele alcanzar sus niveles máximos, el movimiento muscular absorbe la energía circulante y previene que los niveles superen el límite recomendado de 144 mg/dL en las dos horas posteriores a comer.

Asimismo, evidencias de ensayos publicados en Scientific Reports señalan que realizar un recorrido breve de apenas 10 minutos inmediatamente después de ingerir alimentos ofrece un control glucémico similar al de una caminata de media hora iniciada 30 minutos más tarde. Paralelamente, los expertos de la ADA sugieren romper con los lapsos prolongados de sedentarismo interrumpiendo el tiempo en silla cada 30 minutos con una breve caminata, recomendación que complementa la meta global de realizar al menos 150 minutos semanales de actividad física moderada distribuidos en no menos de tres días por semana.

Estas pautas cobran especial relevancia en México, donde la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT) registra un 74.9% de prevalencia de sobrepeso u obesidad en la población adulta y un 20.3% que no cumple con el mínimo de ejercicio semanal sugerido. Ante un panorama nacional en el que 13.6 millones de personas viven con diabetes —con proyecciones de alcanzar 19.9 millones para 2050— y un 22.1% padece prediabetes, investigadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) destacan que las caminatas posprandiales representan la primera estrategia no farmacológica para revertir alteraciones en la glucosa y mitigar riesgos de complicaciones cardiovasculares.