Redacción
En el marco del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, miles de personas se movilizaron en 31 estados del país para exigir a las autoridades la localización de sus familiares “vivos o muertos” y demandar responsabilidad a los tres niveles de gobierno.
Con mantas y consignas como “¡Hijo, escucha, tu madre está en la lucha!”, los contingentes hicieron también un llamado directo a los grupos criminales: “no nos callen y no nos maten”.
En Sinaloa, los manifestantes exigieron seguridad para las brigadas de campo y celeridad en las pruebas de ADN a la fiscalía estatal, además de justicia por el ataque a la activista Alma Rosa Rojas. Por su parte, en Guadalajara, Jalisco, al menos mil 500 personas marcharon cuestionando las cifras oficiales —que señalan una baja en el delito— e indicaron que el registro oficial de 16 mil casos no refleja la cifra negra por miedo a denunciar.
La jornada también expuso la situación crítica en otras entidades:
Morelos: Colectivos denunciaron una “crisis forense” tras la exhumación de 400 cuerpos en Tetelcingo y Jojutla, exigiendo el reconocimiento de su personalidad jurídica.
Oaxaca: Manifestantes acusaron un incremento de 91.6% en este delito desde 2022 y exigieron la renuncia de la comisionada Estatal de Búsqueda, Michel Julián López.
Guerrero y Chiapas: Actividades en Acapulco, Chilpancingo y San Cristóbal de las Casas señalaron la impunidad reinante y exigieron garantías de seguridad para las familias tras el asesinato del padre buscador Federico García.
Chihuahua y Monterrey: Colectivos protestaron por la falta de audiencias gubernamentales y recordaron las cifras de ausentes, que alcanzan miles de casos a nivel local y nacional.
Con información de La Jornada.
