“Dile que le voy a meter un tiro”. Esa contundente amenaza de muerte marcó el punto de no retorno para Nazarely de Jesús Meléndrez Rivera. En ese momento supo que su entonces esposo, el hoy diputado federal por el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), José Adalberto Vega Regalado, era capaz de todo.
Tras años de soportar violencia, infidelidades y una escalada de opulencia presuntamente ligada al “huachicoleo” (robo de combustible) y la corrupción, la arquitecta originaria de Los Mochis, Sinaloa, decidió romper el silencio.
En entrevista con Sanjuana Martínez, para La Jornada,, describe una realidad que define como “una serie de Netflix”.
“De no tener nada”
La historia comenzó de forma humilde en 2008 en Guadalupe, Nuevo León, rentando una planta alta por 3,500 pesos mensuales. Sin dinero y sin concluir su carrera, Vega Regalado comenzó a escalar posiciones sociales a través de la masonería, de la mano del exprocurador Roberto Flores Treviño (su actual abogado). Para 2018, fue vinculado con el general Audomaro Martínez Zapata, entonces jefe del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), convirtiéndose rápidamente en su mano derecha.
A partir de ahí, la vida familiar dio un vuelco radical. “De no tener nada, empezaron a llegar las maletas de dólares, casas, departamentos, camionetas, relojes, joyas y viajes”, relata Nazarely. El patrimonio creció a un ritmo inexplicable en apenas tres años: de pagar renta pasaron a poseer tres propiedades en Nuevo León, un departamento de 45 millones de pesos en el exclusivo desarrollo Arboleda en San Pedro Garza García, dos departamentos en Austin y uno en McAllen (Texas), además de múltiples inmuebles en Polanco (CDMX), Mazatlán y Cancún, varios de ellos presuntamente a nombre de prestanombres o empresas de papel ligadas al general Audomaro. A esto se sumaron aviones, 30 caballos pura sangre y una colección de más de 80 relojes de marcas de súper lujo como Patek Philippe o Jacob & Co, con costos de hasta 5 millones de pesos por pieza.
Con la riqueza llegó el consumo de drogas y un estilo de vida basado en el influyentismo. El diputado mandaba componer corridos en su honor, usaba escoltas de forma ostentosa y organizaba extravagantes fiestas con artistas de la talla de Julión Álvarez, Luis R Conriquez o la Banda El Recodo. Detrás de los reflectores, el control sobre su familia se volvió asfixiante, incrementando la violencia física y psicológica hacia sus hijos menores. Nazarely incluso denunció penalmente a Vega por corrupción de menores, tras haberle enviado un video íntimo de la pareja a su hijo de 17 años sin su consentimiento.
La carrera política de Vega Regalado avanzó como delegado de la SCT en Veracruz y luego en Nuevo León, tejiendo redes con operadores políticos y el polémico empresario Sergio Carmona Angulo, apodado “El rey del huachicol”, asesinado en 2021. Según la denunciante, tras la muerte de Carmona, Vega Regalado asumió su rol operando redes de contrabando en aduanas y financiando campañas electorales en diversas entidades. Finalmente, en noviembre de 2024, Vega Regalado asumió una curul como diputado federal, obteniendo fuero constitucional.
“Procesos fabricados”
Divorciada formalmente desde julio del año pasado, Nazarely Meléndrez enfrenta ahora una ola de procesos judiciales que califica como “fabricados” por su exmarido, incluyendo una denuncia por el supuesto robo de relojes de lujo.
Tras entregar expedientes de pruebas a La Jornada —que incluyen facturas, videos y escrituras—, la arquitecta hizo un llamado urgente a las autoridades: “Temo por mi vida. Lo responsabilizo de cualquier cosa que me pase a mí y a mis hijos. Tiene dinero e influyentismo para corromper las leyes”.
Con información y foto de La Jornada.
