Ejercicio activa redes cerebrales clave para la memoria en solo 20 minutos

Redacción

Basta una sesión breve de ejercicio para detonar cambios inmediatos en el cerebro vinculados con la memoria. Un estudio en humanos comprobó que 20 minutos de bicicleta son suficientes para activar las llamadas “ondas de memoria”, señales neuronales que conectan regiones esenciales para el aprendizaje.

La investigación, encabezada por la Universidad de Iowa y publicada en la revista Brain Communications, documentó por primera vez este fenómeno mediante registros directos de la actividad cerebral. El hallazgo marca un avance relevante frente a estudios previos que solo habían inferido estos efectos a partir de mediciones indirectas.

El experimento se realizó con 14 pacientes con epilepsia, a quienes se les monitoreó la actividad cerebral antes y después de realizar ejercicio en bicicleta estática. Los participantes mantuvieron un ritmo constante durante 20 minutos tras un breve calentamiento.

Las mediciones, obtenidas mediante electroencefalografía intracraneal, mostraron un aumento en la frecuencia de ondas generadas en el hipocampo, una estructura clave para la memoria. Estas ondas se propagaron hacia la corteza cerebral, reforzando la comunicación entre áreas relacionadas con el aprendizaje.

“Al registrar directamente la actividad cerebral, nuestro estudio demuestra, por primera vez en humanos, que incluso una sola sesión de ejercicio puede alterar rápidamente los ritmos neuronales y las redes cerebrales implicadas en la memoria y la función cognitiva”, señaló Michelle Voss, autora principal del estudio.

Los científicos subrayan que, aunque el estudio se realizó en pacientes con epilepsia, los resultados son consistentes con investigaciones en población sana obtenidas mediante resonancia magnética funcional. Esto sugiere que el efecto del ejercicio sobre el cerebro podría ser generalizado.

Además de confirmar beneficios ya conocidos del ejercicio en funciones cognitivas, el estudio abre la puerta a nuevas líneas de investigación enfocadas en medir de forma directa cómo la actividad física influye en el rendimiento de la memoria.

El equipo prevé avanzar en esta línea con pruebas que evalúen la memoria inmediatamente después del ejercicio, con el objetivo de consolidar la relación entre actividad física y desempeño cognitivo.