El costo de los malos gobiernos en México

Teresa Miranda

Aguascalientes, Ags.- Oaxaca y Chiapas han recibido durante años cantidades enormes de dinero federal y siguen entre los estados más pobres del país. ¿La razón? “Malas políticas públicas, pésimos gobiernos y mucha corrupción”, sentenció el exgobernador Otto Granados Roldán en el foro sobre la obra de los gobernadores del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en Aguascalientes.

Oaxaca tardaría 65 años en alcanzar el nivel de Nuevo León, incluso si creciera al 10 por ciento anual mientras Nuevo León permaneciera estancado, para Granados Roldán, el problema no es cuánto se gasta sino en qué.

“Gastamos en cosas que no ayudan a mitigar la desigualdad”, criticó sobre la calidad del gasto público como el gran pendiente de los gobiernos mexicanos.

En contraste, estados como Nuevo León y Coahuila han reducido la brecha social con economías diversificadas, empleo formal y mejores políticas públicas, proponiendo que sí es posible achicar la desigualdad cuando hay voluntad y criterio.

Aguascalientes, advirtió, no está exento de caer en ese mismo error. Con una informalidad laboral que ya roza el 44 por ciento y una deuda pública en ascenso, el estado tiene una ventana de oportunidad que no puede desperdiciar.

La disyuntiva es clara: invertir bien ahora o pagar las consecuencias en las próximas décadas. Con esa información cuestiona si los gobiernos actuales están dispuestos a aprender la lección.