Redacción
EU.-Un reciente estudio científico publicado en la revista JAMA ha derribado la antigua creencia de que las mujeres embarazadas deben guardar el mayor reposo posible. La investigación demuestra que aquellas mujeres que pasan gran parte del día sentadas enfrentan una probabilidad significativamente mayor de desarrollar complicaciones en la gestación en comparación con quienes mantienen una rutina diaria que incluye, al menos, actividad física ligera.
Los resultados señalan que permanecer en una posición sedentaria por más de 10 horas diarias duplica la probabilidad de sufrir resultados adversos. Entre los principales problemas de salud identificados por los expertos se encuentran la preeclampsia, la hipertensión gestacional, la diabetes gestacional y los partos prematuros. Bethany Barone Gibbs, investigadora principal y directora de epidemiología y bioestadística en la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Virginia Occidental, calificó el hallazgo como preocupante desde una perspectiva de salud pública, debido al notable incremento que la hipertensión y la preeclampsia han tenido en las últimas dos décadas.
Para llegar a estas conclusiones, los científicos analizaron el comportamiento de 470 mujeres embarazadas procedentes de los estados de Virginia Occidental, Pensilvania e Iowa durante una semana de su primer trimestre de gestación. A través de monitores de actividad física colocados en los muslos de las participantes, se midió de forma precisa el tiempo de inactividad. Los datos arrojaron que el 40% (2 de cada 5) de las mujeres que permanecieron sentadas 10 horas o más presentaron complicaciones, mientras que en el grupo que estuvo sentado alrededor de siete horas diarias, la cifra se redujo al 20% (1 de cada 5).
La doctora Barone Gibbs explicó que, si bien el ejercicio intenso ayuda a mitigar estos riesgos, muchas mujeres embarazadas enfrentan barreras físicas reales para cumplir con un entrenamiento supervisado, tales como náuseas, fatiga, dolor musculoesquelético y los propios cambios corporales. Por este motivo, el estudio enfatiza que la clave no radica necesariamente en adoptar un plan de ejercicio estricto, sino en la acción simple de levantarse y moverse con mayor frecuencia para estimular la circulación sanguínea.
Como alternativas prácticas, se sugiere que las futuras madres utilicen dispositivos portátiles que contabilicen sus pasos y emitan alertas de movimiento tras cumplir una hora sentadas. En caso de no contar con esta tecnología, la especialista recomienda programar recordatorios en el teléfono móvil o en la computadora, además de escuchar al propio cuerpo para ponerse de pie y caminar un poco ante cualquier muestra de incomodidad o dolor de espalda.
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