Redacción
El mundo de la cumbia y el vallenato en México se viste de luto este domingo 12 de abril. Francisco Javier Silva Torres, conocido por todos como Paco Silva, icónico músico y líder de La Tropa Colombiana, falleció durante la madrugada en la ciudad de Nuevo Laredo, Tamaulipas, dejando un vacío irreparable en la escena tropical.
La noticia, que tomó por sorpresa a seguidores y colegas debido a que el artista se mantenía plenamente activo, fue confirmada por la propia agrupación a través de sus redes oficiales. El deceso ocurrió aproximadamente a la 1:00 de la mañana.
A pesar de que el músico padecía de neuropatía, allegados confirmaron que su muerte no estuvo relacionada con enfermedades previas. Según relató Adrián García, colaborador cercano al artista, Silva se encontraba trabajando horas antes de su fallecimiento.
El reporte médico indica que el músico comenzó a sentirse mal de forma repentina y fue trasladado de emergencia a un hospital. Sin embargo, los esfuerzos fueron en vano: Silva sufrió un infarto fulminante. Al ingresar al nosocomio, presentaba ya complicaciones severas, como edema pulmonar (agua en los pulmones), lo que imposibilitó cualquier intervención médica para salvarle la vida.
Originario de Monterrey, Nuevo León, Paco Silva fue el arquitecto de un sonido que unió a México con Colombia desde la década de los 80. Su pasión por el vallenato y la cumbia lo llevó a fundar La Tropa Colombiana, convirtiéndose en una figura clave para la identidad musical de barrios emblemáticos.
Tras confirmarse su partida, gremios musicales y medios de comunicación han ofrecido apoyo a la familia para organizar un homenaje a la altura de su legado. Se espera que los restos del músico sean trasladados a su ciudad natal, Monterrey, para recibir una despedida masiva. Los puntos previstos para los homenajes incluyen la zona de la colonia Independencia, el Santuario y la Basílica, lugares donde su música resonó con mayor fuerza a lo largo de las décadas.
Con su partida, desaparece uno de los pilares de la música tropical en el norte del país, pero queda una “escuela” y un repertorio que seguirá haciendo eco en cada baile y cada rincón donde se honre la cultura vallenata en México.
Con información de Excélsior.
