Redacción
El mundo del cine y del espectáculo está de luto tras confirmarse el fallecimiento del reconocido actor británico Tim Curry a los 80 años. El intérprete, quien inmortalizó al emblemático Dr. Frank-N-Furter en The Rocky Horror Picture Show y al aterrador payaso Pennywise en la adaptación televisiva de It, murió durante la noche del martes, según reportó este miércoles 26 de agosto el portal estadounidense TMZ.
De acuerdo con fuentes policiales citadas por el medio, no existen indicios de que su deceso esté relacionado con algún hecho criminal, aunque el actor venía enfrentando complicaciones de salud desde hacía más de una década. Hasta el momento no se ha dado a conocer una causa oficial de muerte.
Una carrera marcada por el talento
La salud de Curry se vio seriamente afectada en 2012 tras sufrir un severo derrame cerebral que le provocó parálisis y lo obligó a utilizar silla de ruedas el resto de su vida. A pesar de las limitaciones físicas, el actor británico mantuvo su actividad profesional concentrándose principalmente en la locución y el doblaje.
A penas en 2025, durante una entrevista con The Guardian, Curry habló abiertamente sobre el impacto del evento cerebrovascular en su cotidianeidad y la resiliencia con la que afrontaba esa etapa. De hecho, meses antes de su deceso se había anunciado su retorno al cine de terror con un papel relevante en la cinta Stream 2: Sudden Death.
Legado de una figura de culto
Nacido el 19 de abril de 1946 en Inglaterra, Timothy James Curry consolidó una prolífica trayectoria que abarcó teatro, cine, televisión y voz. Tras saltar a la fama internacional en 1975 con The Rocky Horror Picture Show, su versatilidad le permitió marcar a una nueva generación en 1990 al dar vida por primera vez en pantalla a Pennywise en la miniserie basada en la obra de Stephen King.
Su filmografía incluye títulos indispensables de la cultura popular como Clue, Legend, Mi pobre angelito 2: Perdido en Nueva York, La isla del tesoro de los Muppets, Congo y Scary Movie 2. Capaz de transitar con naturalidad entre la comedia, el terror, los musicales y la caracterización de villanos memorables, Tim Curry se posicionó como uno de los actores de carácter más icónicos y respetados de su generación.
