Redacción
Aguascalientes, Ags.-El fiscal general del Estado, Manuel Alonso García, rechazó que existan irregularidades en la investigación contra los jóvenes detenidos Rafael e Iñaki, asegurando que la actuación de la Fiscalía se sustentó en pruebas y hechos acreditados.
“No se inventó nada”, afirmó el funcionario al explicar que la carpeta de investigación derivó de una denuncia por lesiones y robo, en la que se identificó a cuatro presuntos responsables, dos menores y dos mayores de edad, quienes habrían agredido a otros jóvenes con armas blancas y les habrían robado un teléfono celular.
El fiscal señaló que las indagatorias permitieron recuperar el equipo robado tras ubicar el lugar donde fue vendido, además de reunir los elementos suficientes para judicializar el caso. Posteriormente, un juez determinó vincular a proceso a los cuatro involucrados.
Manuel Alonso García indicó que tanto la Fiscalía como autoridades estatales se reunieron con las madres de los jóvenes y su representante legal para explicarles el desarrollo del procedimiento y las opciones legales disponibles, entre ellas la mediación y la reparación del daño.
Sostuvo que la institución actuó conforme a derecho y que la resolución judicial confirma que existían elementos para proceder legalmente.
Añadió que la aplicación de la ley también debe alcanzar los delitos considerados menores, especialmente cuando existen víctimas lesionadas y afectaciones patrimoniales.
Actualmente, el caso se encuentra en manos del Poder Judicial, mientras las partes pueden explorar mecanismos alternos para su resolución.
