Redacción
Ciudad de México.-En una reveladora entrevista con Matilde Obregón, Pati Chapoy compartió sus reflexiones más íntimas tras el fallecimiento de su icónico colaborador, Daniel Bisogno. Con la franqueza que la caracteriza, la titular de Ventaneando abordó el doloroso proceso de casi dos años en los que la salud de “El Muñeco” se deterioró progresivamente, obligándolo a entrar y salir de hospitales hasta un desenlace que el equipo tuvo que aprender a aceptar con madurez.
Fiel a su escepticismo religioso, Chapoy generó revuelo al cuestionar, bajo la tradición católica, el destino final del conductor. “No sé en qué parte del infierno o del cielo está Daniel Bisogno”, comentó la periodista, quien prefirió enfocarse en la realidad terrenal y en el legado de irreverencia que Daniel dejó en la televisión mexicana. A pesar de reconocer que fue el colaborador que más problemas le dio por su carácter indomable, subrayó que el vínculo que los unía trascendió lo profesional para convertirse en un lazo familiar.
Más allá de las controversias, la conductora envió un mensaje de paz hacia “el más allá”, asegurando que su prioridad absoluta ahora es el bienestar de Michaela, la hija de Daniel. Chapoy enfatizó que tanto ella como el resto del equipo de TV Azteca han cerrado filas para ofrecer protección y respaldo total a la pequeña, reafirmando el compromiso de que no enfrentará sola la ausencia de su padre.
Finalmente, la periodista recordó con una mezcla de nostalgia y humor las dificultades de trabajar con Bisogno, a quien describió como alguien que “no hacía caso” incluso en plena transmisión. No obstante, destacó que esa misma personalidad única fue la que encendió el ánimo del público durante décadas, dejando un vacío irreemplazable en el mundo del espectáculo en México.
Fotografía El Heraldo de México
