Por culpa de este jugador de Selección de EUA, Dominos regalará 1 mdd en pizzas

Redacción

Durante el encuentro de dieciseisavos de final del Mundial 2026 entre las selecciones de Estados Unidos y Bosnia, el delantero estadounidense Folarin Balogun vio la tarjeta roja directa. Sin embargo, lo que parecía ser una pésima noticia para el conjunto de las Barras y las Estrellas terminó activando una de las promociones comerciales más llamativas del torneo: un millón de dólares en pizzas gratis.

A pesar de quedarse con un hombre menos, el conjunto de las barras y las estrellas logró solventar el compromiso con autoridad, sellando su pase a la siguiente ronda con un marcador de 2-0. Pero apenas se confirmó la decisión arbitral sobre Balogun, la cadena de comida rápida Domino’s Pizza puso oficialmente en marcha una campaña masiva que tenía guardada desde antes del inicio del certamen.

La cláusula de las “Emergency Pizzas”

La dinámica no fue una improvisación de último momento. Domino’s había establecido una cláusula promocional específica para el Mundial 2026, en la cual prometía entregar un millón de dólares en su concepto “Emergency Pizzas” (pizzas de emergencia) si algún jugador de la Selección de Estados Unidos recibía una expulsión durante el torneo.

La dura entrada o acción disciplinaria de Balogun terminó por cumplir de forma exacta con la condición comercial, transformando un castigo deportivo en una auténtica celebración para los consumidores.

Mecanismo de reclamo en EE.UU.

Con la promoción formalmente activada tras el silbatazo, la empresa multinacional dará a conocer en las próximas horas el mecanismo exacto para que los aficionados puedan reclamar las rebanadas gratuitas a través de sus canales digitales y aplicaciones oficiales. Cabe destacar que, conforme a los términos y condiciones de la campaña, el premio estará dirigido exclusivamente a clientes elegibles dentro del territorio de los Estados Unidos.

El boleto a octavos de final ya está en la bolsa para el conjunto norteamericano y, en un giro de mercadotecnia sin precedentes, una tarjeta roja bastó para que millones de dólares en queso y pepperoni comenzaran a repartirse entre la afición.

Con información de as