PRI Aguascalientes: escándalos de 10 presidentes en 15 años

Gilberto Valadez

Aguascalientes, Ags.- Enrique Juárez Ramírez se convertirá en el décimo presidente estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI), en los últimos 15 años y bajo la sombra que la mayoría de sus antecesores han dejado el cargo en medio de escándalos.

Desde conducir en estado de ebriedad, polémicas por aspirar a otros puestos de elección y hasta casi medirse a golpes en noticiarios de radio han sido el sello por el cual han pasado los últimos dirigentes del tricolor en la entidad.

Por lo pronto, la llegada de Juárez Ramírez ya generó fricciones entre líderes del partido. El ex gobernador priista Otto Granados Roldán acusó de ser una imposición de Lorena Martínez, quien hace un año fuera la abanderada del partido a la gubernatura. Martínez refutó las declaraciones de Granados.

 

Del PRI a Reynoso Femat

 

En el verano de 2002, cuando el PRI de Aguascalientes era oposición en el gobierno del panista Felipe González González, el partido convocó a una elección de dirigente tras el interinato de Marco Reyes Ugarte. El único candidato que se presentó fue Armando López Campa, ex líder del PRI en el Congreso, asumiendo las riendas del partido.

Sin embargo, el plazo del nuevo líder fue de apenas un año en donde se ganó críticas de sus compañeros de partido, quienes le acusaron de pretender apoderarse de la candidatura a la gubernatura y de imponer “decisiones cupulares”. A principios de 2004, López Campa renunció públicamente al PRI y apoyó la candidatura del panista Luis Armando Reynoso a la gubernatura.

Para septiembre de 2003, asumió la presidencia Armando Guel Serna, hijo del ex gobernador Francisco Guel Jiménez.

El nuevo dirigente no duró ni un año en el cargo y para junio de 2004, en calidad de presidenta interina, se quedó Lorena Martínez quien tuvo que afrontar el desastre electoral de ese año, cuando el PAN arrasó con la gubernatura y el control del Congreso.

En cambio, Guel Serna no perdió, pues alcanzó una diputación local por la vía plurinominal al Congreso. El hijo del ex gobernador se fue del cargo en medio de críticas de priistas como el candidato Oscar López Velarde, quien acusó a Armando Guel por “entorpecer las campañas”.

 

Del PRI a pleitos en cabina

 

Lorena Martínez se había convertido en la primera mujer en encabezar el PRI Aguascalientes, pero la encomienda no duró mucho cuando a inicios de 2005 desde el comité nacional se designó a Carlos Lozano de la Torre, quien venía de perder la elección por la alcaldía de Aguascalientes.

Lozano de la Torre utilizaría la presidencia del PRI para mantenerse en los reflectores políticos y como trampolín cuando fue elegido candidato al Senado para las votaciones de 2006.

Aunque logró su cometido de llegar a la Cámara Alta, Lozano insistió en conservar la presidencia estatal del partido hasta febrero de 2007, cuando dimitió en medio de presiones de la militancia.

Como interino, fue nombrado Roberto Tavares Medina, ligado al grupo de Lorena Martínez, y que encabezó la victoria priista de las votaciones de ese año, cuando el partido recuperó la presidencia municipal de Aguascalientes.

El paso de Tavares también fue efímero y para finales de 2007, Isidoro Armendáriz tomó las riendas del partido.

Como líder del tricolor, Armendáriz García protagonizó un incidente en febrero de 2009  cuando se introdujo a la cabina de Radio Universal y se encaró con el locutor José Luis Morales, generando un intercambio mutuo de insultos verbales.

Isidoro seguiría como presidente del partido hasta 2001, cuando fue incluido en el gabinete estatal de Carlos Lozano; elegido un año antes al frente del Ejecutivo.

 

Del PRI al alcoholímetro

 

A la vieja usanza priista, Carlos Lozano mantuvo un férreo control sobre la estructura del partido, designado a sus allegados en los puestos clave; pero con resultados cuestionables.

José Guadalupe Ortega Valdivia fue elegido para encabezar el partido que dejó en medio de escándalos por supuestas fichas delictivas en las que fue involucrado. El dirigente presentó su renuncia en septiembre de 2014.

Asumiría otro incondicional del gobernador: Francisco Guel Saldívar. El cual se comprometió a que el PRI ganaría los tres distritos federales en las votaciones de 2015: la realidad es que el partido perdió dos de ellos y el que aparentemente había obtenido, fue impugnado y lo perdió en elecciones extraordinarias.

El colmo fue en septiembre de ese año, cuando Francisco Guel fue detenido conduciendo en estado de ebriedad; lo cual aceleró su salida como presidente estatal del partido.

El gobernador no soltaría las riendas del partido, colocando al frente a  Norma Esparza. Esparza sería la dirigente ante un nuevo desastre en 2016, cuando el PRI volvió a perder la gubernatura del estado.

Pese al descalabro, Esparza se mantuvo en la dirigencia del PRI donde luego sostuvo acalorados debates en redes sociales con militantes del partido.

En agosto de 2017 llega el décimo líder del PRI en quince años con Enrique Juárez cuya designación fue e la vieja usanza: único candidato que se registra para tomar posesión, ahora de un partido que al menos en Aguascalientes se conforma con ser oposición.