Roban banana 6.2 millones de dólares

Redacción

Italia.-Un nuevo y peculiar capítulo envuelve a una de las piezas más controvertidas del arte conceptual contemporáneo. “Comedian”, la obra del creador italiano Maurizio Cattelan que consiste simplemente en una banana adherida a un muro con cinta aislante gris, fue hurtada de las instalaciones del prestigioso Centro Pompidou-Metz, situado al noreste de Francia. El hecho reabrió de inmediato la discusión global sobre la naturaleza y el valor en el mercado del arte actual.

El incidente tuvo lugar el pasado sábado 30 de mayo de 2026, cuando el personal de vigilancia de la pinacoteca percató la ausencia del fruto de la pared de exhibición cerca de las 14:00 horas. Ante la desaparición, los directivos del museo interpusieron una denuncia ante la policía francesa y emitieron un comunicado para reprobar la acción, describiéndola como una grave “falta de respeto” tanto para los visitantes como para el equipo encargado de resguardar la muestra temporal titulada Dimanche sans fin (Domingo sin fin).

A pesar del sobresalto y la movilización de las autoridades locales —quienes ya analizan las grabaciones de las cámaras de seguridad para dar con el responsable—, las actividades del recinto no sufrieron interrupciones drásticas. Debido a las características de la instalación, los curadores reemplazaron la fruta perdida por una nueva en cuestión de horas, lo que permitió mantener la sala abierta al público sin necesidad de clausurar el espacio.

Los voceros del Centro Pompidou-Metz recordaron que el proyecto no experimentó un “daño irreversible”, ya que el valor económico de la pieza, que recientemente alcanzó la cotización de 6.2 millones de dólares en una subasta, no radica en el componente orgánico perecedero. Los elementos cruciales y legítimos de la obra son el protocolo de montaje detallado y, de manera primordial, el Certificado de Autenticidad firmado por Cattelan; documentación que permanece intacta y a salvo bajo el resguardo de la institución y de su propietario legal.

Este acontecimiento se añade al historial de incidentes que ha acompañado a la pieza desde su presentación en la feria Art Basel de Miami en 2019. En aquel año, el artista David Datuna se comió el plátano en una acción que llamó “Hungry Artist”. Una situación similar ocurrió en 2023 en el Museo de Arte Leeum de Seúl, donde un estudiante consumió la fruta y volvió a colgar la cáscara. Finalmente, a finales de 2024, el inversionista de criptomonedas Justin Sun adquirió los derechos de exhibición en Sotheby’s por la cifra millonaria antes mencionada e ingirió públicamente el plátano durante un encuentro con la prensa en Hong Kong.

Fotografía de redes