Salsa Valentina supera por casi siete veces el límite permitido de sodio, advierte estudio

Redacción

Ciudad de México.-Un análisis realizado por la organización El Poder del Consumidor advirtió sobre los riesgos a la salud derivados del consumo frecuente de la salsa Valentina, debido a que supera de manera sustancial los niveles de sodio recomendados por las autoridades sanitarias. El producto cuenta con el sello de “Exceso de sodio” en apego a la Norma Oficial Mexicana NOM-051, al registrar aproximadamente 2,030 miligramos de dicho componente por cada 100 mililitros, cifra que sobrepasa casi siete veces el límite fijado para alimentos líquidos.

De acuerdo con la evaluación, la ingesta de solo tres cucharadas de este picante aporta alrededor de 570 miligramos de sodio, lo que equivale al 28.5% del consumo diario sugerido para un adulto y al 38% para el sector infantil. La organización recordó que la ingesta elevada de este ingrediente se vincula de forma directa con un incremento en el riesgo de desarrollar hipertensión arterial, afecciones cardiovasculares, enfermedad renal, accidentes cerebrovasculares y cáncer gástrico, padecimientos de alto impacto en la población mexicana.

El estudio catalogó al producto como un alimento ultraprocesado debido a su formulación industrial, la cual incluye agua, chiles secos puyas, ácido acético, sal yodada, conservadores como el benzoato de sodio al 0.1%, además de especias y condimentos no especificados en la etiqueta. Pese a que los aditivos se mantienen en rangos autorizados, el organismo enfatizó que la preocupación principal radica en la densidad de sodio y su combinación habitual con botanas procesadas que también lo contienen.

Asimismo, la investigación criticó las estrategias publicitarias de la marca en plataformas digitales y empaques. Se señaló que la baja visibilidad del sello de advertencia en ciertos materiales y el empleo de tendencias dirigidas a jóvenes promueven una alta ingesta, asociando la marca a la identidad nacional con lemas como “La salsa de México”.

Como medida de sustitución para controlar el consumo de sal, la organización propuso la elaboración de una alternativa casera de salsa de chile puya rinde 150 mililitros. La preparación requiere hasta 5 chiles puyas secos, 2 tomates medianos, media cebolla blanca, un diente de ajo, además de opcionales como una cucharadita de aceite, un cuarto de cucharadita de sal, orégano o comino y pimienta al gusto. El procedimiento consiste en tostar los chiles en un comal evitando que se quemen, tatemar los vegetales, licuarlos hasta homogeneizar y cocinar la mezcla a fuego lento con el aceite y las especias entre 10 y 15 minutos, recomendando el uso de limón o hierbas aromáticas para potenciar el sabor sin añadir sodio extra.