Redacción
Washington.- El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, subió el tono de la retórica bilateral al sostener que la administración de Donald Trump estaría dispuesta a tomar “medidas militares” dentro de territorio mexicano para combatir a los cárteles del narcotráfico. A pesar de la contundencia de su declaración, el funcionario matizó señalando que “nos encantaría trabajar con el gobierno mexicano” de manera coordinada.
Las declaraciones forman parte de una entrevista concedida a la cadena N+ Univisión, la cual será difundida en su totalidad el próximo domingo 21 de junio, pero de la que se divulgaron los primeros extractos informativos este miércoles. En el diálogo, Vance enfatizó que la Casa Blanca debe reservarse el derecho soberano de ingresar activos a México bajo circunstancias críticas.
Durante el encuentro, se le cuestionó frontalmente al vicepresidente sobre si el gobierno de Donald Trump respetará la “línea roja” de soberanía y no intervención fijada por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, quien ha rechazado categóricamente cualquier tipo de operación militar extranjera en suelo nacional.
Vance evitó dar una respuesta concreta o un compromiso de respeto a dicha postura. En su lugar, el número dos de la Casa Blanca reiteró que la prioridad absoluta de su administración es la defensa de la seguridad nacional estadounidense, aunque insistió en que la vía preferible es la cooperación bilateral.
“Queremos colaborar con el gobierno mexicano para asegurarnos de que puedan tomar medidas contra los cárteles por sí mismos. Los cárteles campaban a sus anchas durante la administración Biden porque disponían de mucho dinero. Queremos ayudar al gobierno mexicano y al pueblo de México a reducir el poder de esos cárteles. (…) Tomaríamos medidas militares si consideráramos que es necesario para proteger a nuestra gente. No queremos hacerlo; pero tenemos que reservarnos ese derecho”, puntualizó Vance.
Para ejemplificar la postura de Washington, el vicepresidente estadounidense planteó un escenario específico en el que justificaría una acción unilateral por parte de sus fuerzas de seguridad.
“Permítanme ponerles un ejemplo muy concreto: si hay un cártel que tiene un envío masivo de armas y fentanilo a punto de entrar en los Estados Unidos de América y la única forma de detenerlo es perseguir a ese cártel, por supuesto que tenemos que perseguirlo. Nos encantaría colaborar con el gobierno mexicano, pero tenemos que defender a nuestro propio pueblo”, concluyó.
El adelanto de esta entrevista ocurre en un momento de alta sensibilidad en la agenda binacional, donde la presión por el tráfico de fentanilo hacia el norte y el flujo de armas hacia el sur mantienen bajo constante escrutinio la estrategia de seguridad mexicana. Se espera que la difusión completa de la entrevista el próximo domingo detone pronunciamientos oficiales por parte de la Cancillería y el Ejecutivo de México.
Con información de La Jornada
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