IA no reduce la carga laboral: estudio de Berkeley advierte más trabajo y desgaste

Redacción 

La promesa de que la inteligencia artificial asumiría las tareas repetitivas para acortar la jornada laboral no se está cumpliendo. Por el contrario, un estudio de ocho meses realizado por la University of California, Berkeley concluye que el uso de IA está intensificando el ritmo de trabajo y ampliando las responsabilidades de los empleados tecnológicos.

La investigación dio seguimiento a 200 trabajadores del sector y detectó que, lejos de salir antes de la oficina, ahora asumen funciones que antes correspondían a otras áreas. Directores de producto que programan, perfiles creativos que afinan código y equipos que absorben tareas adicionales bajo la lógica de que “la IA puede hacerlo” forman parte de la nueva dinámica.

El informe también documenta la desaparición de pausas reales. Los espacios destinados al almuerzo o al café se utilizan para ajustar instrucciones, optimizar resultados o “afinar” herramientas automatizadas. En lugar de liberar tiempo, la tecnología exige supervisión constante y ajustes continuos.

Otro hallazgo relevante es la multiplicación de frentes abiertos. Con la idea de que los sistemas automatizados pueden gestionar más carga, los empleados operan tres o cuatro flujos de trabajo en paralelo. Esto incrementa la presión y reduce los márgenes de error, en un entorno donde las decisiones deben tomarse con mayor rapidez.

Los investigadores advierten que las ganancias iniciales de productividad se diluyen ante el agotamiento acumulado y lo que denominan “parálisis por decisión”: la saturación de opciones y procesos que termina frenando la eficiencia.

El estudio pone en entredicho la narrativa de que la IA, por sí sola, conducirá a jornadas más cortas. Sin rediseño organizacional y límites claros, concluye, la automatización puede traducirse en mayor carga, más responsabilidades y un desgaste acelerado para los trabajadores.