Redacción
Veracruz.-El panorama político en Veracruz se ha visto sacudido por las declaraciones de Atanasio García Durán, figura histórica de la izquierda y padre del exgobernador Cuitláhuac García. En una inusual aparición pública tras mantenerse alejado de los reflectores, el exlegislador se sumó a las voces críticas contra la actual mandataria, Rocío Nahle, admitiendo que su elección para el cargo fue una decisión equivocada.
García Durán, quien fuera presidente del Congreso local, fue tajante al señalar que la administración de Nahle carece de la visión estratégica necesaria para potenciar el desarrollo del estado. Según el académico, a pesar de que Veracruz cuenta con una riqueza vasta y condiciones financieras favorables heredadas de la gestión anterior, los recursos no se están activando ni destinando hacia las áreas que realmente requieren atención.
En defensa del legado de su hijo, Atanasio García subrayó que Cuitláhuac García recibió un estado con pasivos superiores a los 100 mil millones de pesos y una crisis financiera profunda. Destacó que, gracias a la disciplina presupuestaria y el respaldo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, se logró reducir la deuda, dejando un terreno fértil que, a su juicio, la actual gobernadora no ha sabido aprovechar por falta de conocimiento del territorio y voluntad política.
Uno de los puntos más polémicos de su intervención fue la referencia al origen de la gobernadora. El líder morenista confesó que, aunque inicialmente no daba importancia a los cuestionamientos sobre el hecho de que Nahle no fuera veracruzana, hoy considera que ese factor es una realidad que pesa en la gestión. “Ahora lo creo firmemente”, sentenció, vinculando esta falta de arraigo con la desconexión que percibe entre el gobierno y las necesidades estatales.
Finalmente, García Durán advirtió sobre las posibles consecuencias electorales de este desencanto social. Señaló que ya es perceptible un malestar ciudadano que podría verse reflejado en los comicios de 2027. Para el fundador de Morena, los resultados de las pasadas elecciones municipales deben servir como un “termómetro” de la situación actual, dejando en el aire la incertidumbre sobre el futuro político del partido en la entidad.
Fotografía Gobierno de México
